...Es el martes 26 de noviembre del 2024, estoy a punto de pescar el vuelo rumbo a la Capital;
me lamento por no poder hacer este viaje con mi hija, ya que las últimas
pruebas de fin de semestre, en la universidad, la privó de ser mi compañía
ideal esta vez. Estoy en una atiborrada sala de espera del aeropuerto de mi ciudad, Iquique; y
entre mineros cornudos y pasaos´ a caca, veo a varios que viajan con él mismo objetivo que el
mío; algunos de ellos, al igual que Yo, aún con la misma transfusión de sangre
de “Heavy Metal” que tuvimos cuando apenas teníamos 15 años... Ya ha pasado un
año desde que después de una larga fila virtual, y con el dolor de mi tarjeta
de crédito, adquirí las entradas para una vez más, ver a la banda de Heavy
Metal más grande del mundo (es aquí, en donde se me enojan los nuevos fans de
Metallica)… Si, ha llegado el día de una nueva aventura que contar. Vayan por
su cerveza!, pongan su disco preferido, suban el volumen y pónganse cómodos, porque el
día de la “Bestia” ha llegado…...Que gran tema les regaló UFO a “Iron Maiden”
para comenzar sus conciertos!. Apenas sus acordes son escuchados, mi corazón, y
el de cerca de 65 mil almas, empiezan a pulsar por mil sus latidos; se acaba la
espera, se repasa la vida junto a su música, se recuerdan a los amigos que han
partido y los que no pudieron estar presente; se desea larga vida a estos ya
casi setentones ingleses que supieron llevar su sonido a lo más alto del olimpo.
"Doctor Doctor" es el tema que nos alerta que la "Bestia"
está por salir; luego de aquello, se apagan las luces y los acordes futuristas
que el mundo imaginaba hace 38 años atrás se hacen sonar con la introducción de
un poco más de 2 minutos de “Blade Runner”, la que abriría el portal para
viajar a ese lejano año de 1986…
La intro de “Caught Somewhere In Time” invita a
corearla desde lo más adentro de nuestras almas, en cancha se enciende la
infaltable bengala como bienvenida y a la vez marca el sello chileno en cada
gran concierto que lo amerite; una explosión, y la banda hace su entrada, ya no
hay nada que hacer!, el sueño estaba cumplido... Murray, Smith y Gers se
reparten por el escenario, el “jefe” (Harris) toma posición con su
característico pie arriba de su “stage monitor”, Dickinson se mueve ansioso
junto a su micrófono de pedestal, mientras que McBrain golpea los acordes de un
tema que, pucha´ que soñamos escuchar en vivo alguna vez…y que además esa noche
suena perfecto en todo su conjunto, Yo canto el coro desde el alma!, no soy el
único, todos a mi alrededor lo hacemos.No hay descanso, quizás porque nadie quiere
abandonar el estado en que nos sentimos!, tampoco el viaje en el tiempo que nos
sigue regalando la banda. Es el turno de “Stranger In A Strange Land”. Si, fue
como si dejásemos correr el cassete!; las palmas del respetable sigue el ritmo
impuesto por Harris mientras que la voz de Dickinson pareciera retroceder 38
años!. Este y el anterior tema me llevan a mis 15 años, a mi pieza llena de
poster, a mi naciente colección de cassete, a mis cuadernos con logos de Iron,
Judas y Kiss; a mi padre pidiéndome bajar el volumen de la música…Las palmas
vuelven a aparecer en el solo del Sr. Adrian Smith, Él, Smith, es el dueño del
sonido del “Somewhere In Time”, es un disco donde su aporte arrugo frentes y
sumo malas críticas en su momento, por la dirección que había tomado la banda
por ese año. Pero, que tire la primera piedra quien no lo hizo?...Quizás muchos
de los que esa noche estaban en el estadio le dieron la espalda a ese disco en
su momento, pero el “Heavy” es sabio, y las obras de artes no se hacen sabiendo
que lo serán, sino más bien esa categoría la pone el tiempo, ese que se perdió
en algún lugar..
Volvemos al presente, como si la banda tuviera el
1.21 gigowatts que se necesita para saltar en el tiempo. Del “Senjutsu” es la
tripleta que a continuación sonará, un disco nuevo, del 2021 para ser exacto;
fresco, minimalista en su confección tanto lirica como musicalmente, en lo
personal, mucho mejor que él “Book Of Soul”, sin desmerecer este último. “The
Writting On The Wall” nos pone al Maiden actual, ese con casi 70 años en los
hombros de cada integrante, y que pareciera no pesarles. El tema posee una
intro de guitarra acústica de Smith que nos lleva al Japón imperial y que nos
sumerge en él, apenas Murray hace sonar sus cuerdas; pegado a este tema llega
“Days Of Future Past”. Para terminar esta tripleta del “Senjutsu” un dialogo de
Bruce Dickinson con él respetable, y que nos invita a un viaje en el tiempo,
tal cual ya lo hemos hecho en los dos primeros “torpedos” de su presentación.
Nos pregunta, ¿Cuantos de los presentes nacieron antes y después de 1986?, claramente
la ovación de los que nacimos antes de ese año fue la ganadora, respuesta que
serviría para presentar “The Time Machine”; un tema de poco más de 7 minutos,
una media de duración que es característica en su último disco, en donde el
tema más largo dura más de 12 minutos.
Nos vamos a 1982, al tercer tema del lado A del
cassete de “El Número De La Bestia”, apenas la voz de Patrick McGoohan se
escucha, y el golpe de baquetas de Nicko se hace escuchar, sabemos que es “The
Prisioner” el que llega a alborotar a estas almas Maidenianas que vuelven a
entrar en éxtasis. Magnifico el solo de Dave Murray y los coros de Adrian
Smith.. Otro dialogo y juego de Dickinson con el público, y
el clásico “Scream For Me Chileeeeee”
para de golpe volver a este presente con el tema “Death Of The Celts”,
un tema en que Harris nos vuelve a contar sobre las identidades tribales
perdidas de los pueblos, temática que se repite en varias creaciones del “manda
más” de Maiden por lo demás.
A estas alturas, por las veces que ha venido a
Chile (10 con “Iron Maiden” y otras tantas más solo) Bruce Dickinson ya debiera
saber algo en español, más si sus diálogos se hacen frecuentes con el público,
muchos de ellos quedan sin una respuesta obvia a lo planteado. Dicho esto, y
después de un pequeño dialogo y el conteo hasta cuatro, El y Smith nos dicen: “Can
I Play With Madness” y la locura otra vez se apodera de cancha, andes, galería,
tribuna y en donde se estuviera esa noche. De 1988 hacemos un pequeño vieja dos
años atrás, a 1986, quizás sea uno de los temas más esperados por mí, me
refiero a “Heaven Can Wait”, un tema que me ayudó a pasar de curso en 1987,
porque pucha´ que lo escuchaba cuando estudiaba para las pruebas en esas tardes
cálidas Iquiqueñas. El coro, ese que dan ganas de subir al escenario a cantarlo
en patota junto a Harris; abrazo a mi hermana y junto a todos a mi alrededor
coreamos lo mas fuerte posible el “Wo Woooo Woo Woo Woo, Woo Woo Woooo” y
cuando estábamos en eso, hace su entrada Eddie futurista, entablando una
batalla de laser con Bruce, sencillamente…ES PEC TA CU LAR!
…La banda no nos quiere regresar al presente, nos
ancla en el año 1986!. La atmosfera que se instala es perfecta para una clase
de historia universal, esa que se reparte a lo largo de todos los discos de la
Doncella. -“My son ask for
thyself another kingdom, For that which I leave is too small for thee”-
son las palabras que se escuchan a continuación, y todo fans nacido antes de
ese año, sabe lo que se viene. La cámara y los ojos de todos en el estadio son
para Smith, su guitarra gime, llora, se lamenta!, mientras el redoble de McBrian
empieza acompañar la marcha. La historia de “Alexander The Great” es lo que
Dickinson nos empieza a relatar. Muchos de nosotros, si no todos en el estadio,
hemos esperado casi 40 años para escuchar uno de los temas mas grandes escritos
por la banda, en todo su conjunto. Que arroje la primera piedra quien no sintió
su corazón apretado en ese épico momento!, al menos el mío dejo de palpitar por
unos segundos. Fue un momento compartido con los hijos que acompañaron a sus viejos
y rockeros padres, fue un momento en que los ojos se cristalizaron, en donde
muchos guardaron silencio para poner atención a tan magna clase de historia.
Si, se me vuelven a cristalizar mis ojos mientras escribo esta reseña y
recuerdo ese monumental momento del concierto; es que fui testigo de la entonación
de uno de los mejores y más lindos temas de la música…La magnificencia llegaría
al final, cuando Bruce Dickinson terminaba el tema con su voz contenida por más
de 20 segundos; solo quedaba aplaudir, aplaudir y aplaudir!.

…Y saltamos a 1992, los platillos de Nicko así nos
alerta, es el turno de otro muy querido, y odiado, tema. Si, he leído y
escuchado que no es un tema que les guste tanto a esos llamados fans “acérrimos”
de la banda; bueno, solo queda saber que acérrimo es igual que testarudo, duro
de cabeza, porfiado, etc. “Fear Of The Dark” se ha ganado un lugar en todo set
list de la banda, posee calma y éxtasis, miedo y alegrías, paz y locura; la
teatralidad de Dickinson al cantar/actuar ayuda en eso. Y es a falta de una, dos
las bengalas que se encienden en cancha en el momento de locura extrema; ya lo
dije, es un tema de contrates!, es como Iron Maiden le daba la bienvenida a los
90´, y de que manera!!...
No podía faltar el guiño a los primeros años de la
Doncella, esos de rebeldía Punk que vomitaba desde las entrañas el gran Paul Di´Anno.
Suena su tema insigne, su marca registrada, el tema que le da nombre a esta “institución”
inglesa; “Iron Maiden”, el tema, me lleva a los años en que tuve en mi poder el
VHS del “Life After Death”, y recordar ver ese enorme Eddie salir detrás de un
joven Nicko McBrain; para un casi niño de 14 años, fue alucinante!, por decir
lo menos. Quizás se esperaba algunas palabras de Dickinson hacia el fallecido
DiAnno, un pequeño guiño seria la chaqueta de cuero con la que salió a escena
(emulando la vestimenta típico de Paul en esos años)pero no fue necesario, se
dejó que el tema homenajeara por si solo al ex vocalista, y estoy seguro que
todos los allí presente así lo sintieron al empezar los primeros acordes del
tema. Eddie, con su vestimenta del “Senjutsu”, sale a escena y se enfrasca en
una pelea con Janick Gers; la espada de Eddie v/s la guitarra de Gers, ambos se
declaran ganador cuando empiezan a escucharse los agradecimientos y las buenas
noches. Todo pareciera haber terminado, pero todos también sabemos que así no
es…

Cerca de 4 minutos después, vuelve Harris y Cía.
para entregarnos una cuota más del viejo y querido Heavy Metal; para esta
segunda parte se elige empezar en el presente, con el último tema de su último
disco, “Hell On Earth”, un tema de poco más de 11 minutos es lo que empieza a
sonar; Las palmas y el vaivén de los brazos de cerca de 65 mil fanáticos, acompañan
la ceremonica introducción, es un tema que nos habla de la guerra, y las
consecuencias de esta cuando la redención no la cede ninguna de las partes…Pero
la fiesta vuelve a su clímax, es “The Trooper” y “Wasted Years” los encargados
de ponerle llave al estadio y dejar salir a cada uno de los asistentes con la
cara llena de felicidad. Un viaje
empezado en 1986, y terminado en ese mismo año; lo dije más atrás, el “Somewhere
In Time” vuelve a estar en el olimpo, donde mismo fue creado. Es el sonido y la
guitarra de Smith quien se apoderó de ese álbum…Es un final de fiesta como se
merece la banda, como nos merecemos los que la seguimos desde hace ya 45 años…Al
despedirse, queda echa la invitación de encontramos en el 2026, cuando su paso
por este país nos lleve a celebrar sus 50 años de trayectoria, y quizás, la última
vez que los podamos volver a ver…Bruce Dickinson, Steve Harris, Nicko McBrain,
Dave Murray, Adrian Smith y Janick Gers han dejado todo en el escenario, que no
importe algunas imperfecciones en el sonido; quedará una noche más para seguir demostrando
lo grande que son…

Yo dejo la capital, emprendo vuelo 2 mil kilómetros
al norte del país; regreso feliz, con la convicción de no haberme equivocado al
elegir esta música para que circule por mis venas, cuando apenas tenía 14 años!. Regreso con un ir y venir en
el tiempo, desde mi adolescencia y juventud, hasta esta adultez que a veces incomoda vivir.; pero que junto a esta música, y banda, la vida se ha echo más fácil de afrontarla...Gracias “Iron Maiden”, de verdad!, muchas gracias…