…Desde mi ubicación, veíamos como la cancha general se empezaba a repletar, muchos entraban entre vítores y aplausos de un grupo de chicos de seguridad que se habían colocados en cada una de las puertas de entradas a cancha; desde ahí mismo, divisamos a “Jesús”, a los “Teletubies”, a un par de “Plátanos” y a un trio de magos venidos desde la mismísima “Tierra Media”; claro!, si la fecha, 31 de octubre, ameritaba para muchos ir disfrazados a disfrutar de la Doncella.
De a poco, el recinto de Ñuñoa, se llenaba en su totalidad, en su mayoría de poleras negras, las que a las 21:00 horas empezarían a saltar al unísono cuando empezaron los acordes de “Doctor Doctor”, tema ya emblemática en las aperturas de los shows de la Doncella,; desde ese momento, ya nada más importaba, solo esperar los 4 minutos con 12 segundos que dura el tema, para escuchar el minuto con cuarenta y seis segundos de “Ides The March”, la envolvente intro que da inicio a su segundo disco de estudio, “Killers”. Terminada esa intro, “Murders In The Rue Morgue” desataría la locura total en el estadio; volvíamos a ver y oír a la Doncella De Hierro, esta vez, para celebrar con ellos, y con su “Run For Your Lives World Tour”, sus 50 años de trayectoria…Sabíamos que sería un recorrido por sus
primeros nueve discos, desde “Iron Maiden”, el análogo disco debut, a “Fear Of
The Dark”, pero no se porque mierda!, no incluyen temas del “No Prayer For The
Dying”, su octavo disco; todos!, inclusive este último, forman la columna
vertebral de la historia de la banda, colocándolos en el olimpo del Heavy Metal
mundial...
No había descanso para las más de 60 mil almas esa noche, y el bajo de Harris ayudaba en eso cuando los acordes de “Wrathchild” empieza a retumbar en los oídos de los que estábamos allí, al igual que el coro de esta, que fue cantado (más bien gritado!) por todos y cada uno de nosotros. No nos habíamos dado ni cuenta!, pero estábamos asistiendo en tiempo real a un tributo al fallecido Paul Di´Anno con los temas que hasta ese momento habíamos escuchado; pero quedaba más!. Nuevamente Harris, en posición desafiante, empuñaba su bajo en dirección al público, los acordes de “Killers” ya llevaban unos segundos cuando los gritos de Dickinson desatan la algarabía nuevamente, que tremendo tema Dios mío!...Dickinson, a sus 68 años, les daba catedra a las nuevas generaciones de cantantes y vocalistas, de cómo ser más que eso!, ser un Frontman. “Phantom Of The Opera” colocaría el fin a la etapa Di´Anno con una asociación poco estética de sonidos dentro del conjunto de liricas que posee el tema, lo que lo hace único!...
Una pequeña pausa, la que no tarda en
romperse al escuchar la voz de Barry Clayton con los pasajes bíblicos del
“Apocalipsis 13:18”, y que todo fans sabe que significa, nada menos que “The
Number Of The Beast”. Fue en el emblemático grito de Dickinson en la apertura
del tema que se enciende (para el no gusto de Bruce) la primera bengala en la
cancha; y acá me quiero detener un poco… En buen chileno, creo que le ha puesto
mucho color al tema de las bengalas el Sr. Dickinson. Si, sabemos la molestia
del humo no solo para Él, si no para cualquiera que pueda estar cerca de esa
humareda cuando se enciende; pero es un show!, ellos vienen de alguna forma a
enloquecer al público, y así lo han hecho y han querido hacerlo también, por
más de 5 décadas. Creo que fue en Ecuador que empezó a exagerar de forma brutal
a raíz de las bengalas que se encendían. Solo recordarle a Bruce que es en
Sudamérica que tienen al mejor y fiel público de la banda, y hasta ahora, ni
Adrian, Janick, Steve, Dave ni Simon se han pronunciado al respecto...
Al ver encendida la bengala, se prendieron
las alertas en muchos de los asistentes, pensando que la “pataleta” de Bruce
podría parar el concierto; pero el tema siguió con saltos, puños en alto
coreando el “Six, Six Six; The number of the beast!, entre carreras en círculos
y mosh. Era obvio que, una vez terminado el tema, y antes de presentar el
siguiente, Bruce tomaría la palabra para tirarles un par de “chuchadas” al mono
de la bengala, y saludar a los fans que estaban apretujados y sudados pegados a
la reja, presentando la obra llamada, “Infinite Dreams”.
Solo nos bastó ver el telón con la
iconografía egipcia para saber que era el turno de “Powerslave”, y fue en este
tema que empezamos a fijarnos más en Simon Dawson y sus golpes de baquetas,
que, a decir verdad, no alcanza el nivel de Nicko ni mucho menos el de Clive en
los temas de la Doncella; para “British Lion” está perfecto, pero para
Maiden?...uuuf!.
Se despiden y se apagan las luces, pero
nadie hizo caso a eso; lo que vendría, todos lo sabíamos, y estábamos
preparados para aquello…
La despedida fue un “Nos vemos mañana” y unas puteadas a los de las bengalas. Las luces se encienden y la aventura que había comenzado hace mas de un año atrás, al comprar las entradas, había terminado…Al día siguiente, la Doncella volverá a la carga en el Estadio Nacional, mientras que Yo, volaba de regreso a mi ciudad junto a mi hija…Up The Irons!


