Iron Maiden - "Run For Your Lives" World Tour, Chile 2026

viernes, 6 de noviembre de 2026

…Desde mi ubicación, veíamos como la cancha general se empezaba a repletar, muchos entraban entre vítores y aplausos de un grupo de chicos de seguridad que se habían colocados en cada una de las puertas de entradas a cancha; desde ahí mismo, divisamos a “Jesús”, a los “Teletubies”, a un par de “Plátanos” y a un trio de magos venidos desde la mismísima “Tierra Media”; claro!, si la fecha, 31 de octubre, ameritaba para muchos ir disfrazados a disfrutar de la Doncella.

De a poco, el recinto de Ñuñoa, se llenaba en su totalidad, en su mayoría de poleras negras, las que a las 21:00 horas empezarían a saltar al unísono cuando empezaron los acordes de “Doctor Doctor”, tema ya emblemática en las aperturas de los shows de la Doncella,; desde ese momento, ya nada más importaba, solo esperar los 4 minutos con 12 segundos que dura el tema, para escuchar el minuto con cuarenta y seis segundos de “Ides The March”, la envolvente intro que da inicio a su segundo disco de estudio, “Killers”. Terminada esa intro, “Murders In The Rue Morgue” desataría la locura total en el estadio; volvíamos a ver y oír a la Doncella De Hierro, esta vez, para celebrar con ellos, y con su “Run For Your Lives World Tour”, sus 50 años de trayectoria…

Sabíamos que sería un recorrido por sus primeros nueve discos, desde “Iron Maiden”, el análogo disco debut, a “Fear Of The Dark”, pero no se porque mierda!, no incluyen temas del “No Prayer For The Dying”, su octavo disco; todos!, inclusive este último, forman la columna vertebral de la historia de la banda, colocándolos en el olimpo del Heavy Metal mundial...

No había descanso para las más de 60 mil almas esa noche, y el bajo de Harris ayudaba en eso cuando los acordes de “Wrathchild” empieza a retumbar en los oídos de los que estábamos allí, al igual que el coro de esta, que fue cantado (más bien gritado!) por todos y cada uno de nosotros. No nos habíamos dado ni cuenta!, pero estábamos asistiendo en tiempo real a un tributo al fallecido Paul Di´Anno con los temas que hasta ese momento habíamos escuchado; pero quedaba más!. Nuevamente Harris, en posición desafiante, empuñaba su bajo en dirección al público, los acordes de “Killers” ya llevaban unos segundos cuando los gritos de Dickinson desatan la algarabía nuevamente, que tremendo tema Dios mío!...Dickinson, a sus 68 años, les daba catedra a las nuevas generaciones de cantantes y vocalistas, de cómo ser más que eso!, ser un Frontman. “Phantom Of The Opera” colocaría el fin a la etapa Di´Anno con una asociación poco estética de sonidos dentro del conjunto de liricas que posee el tema, lo que lo hace único!...

Una pequeña pausa, la que no tarda en romperse al escuchar la voz de Barry Clayton con los pasajes bíblicos del “Apocalipsis 13:18”, y que todo fans sabe que significa, nada menos que “The Number Of The Beast”. Fue en el emblemático grito de Dickinson en la apertura del tema que se enciende (para el no gusto de Bruce) la primera bengala en la cancha; y acá me quiero detener un poco… En buen chileno, creo que le ha puesto mucho color al tema de las bengalas el Sr. Dickinson. Si, sabemos la molestia del humo no solo para Él, si no para cualquiera que pueda estar cerca de esa humareda cuando se enciende; pero es un show!, ellos vienen de alguna forma a enloquecer al público, y así lo han hecho y han querido hacerlo también, por más de 5 décadas. Creo que fue en Ecuador que empezó a exagerar de forma brutal a raíz de las bengalas que se encendían. Solo recordarle a Bruce que es en Sudamérica que tienen al mejor y fiel público de la banda, y hasta ahora, ni Adrian, Janick, Steve, Dave ni Simon se han pronunciado al respecto...

Al ver encendida la bengala, se prendieron las alertas en muchos de los asistentes, pensando que la “pataleta” de Bruce podría parar el concierto; pero el tema siguió con saltos, puños en alto coreando el “Six, Six Six; The number of the beast!, entre carreras en círculos y mosh. Era obvio que, una vez terminado el tema, y antes de presentar el siguiente, Bruce tomaría la palabra para tirarles un par de “chuchadas” al mono de la bengala, y saludar a los fans que estaban apretujados y sudados pegados a la reja, presentando la obra llamada, “Infinite Dreams”.

Solo nos bastó ver el telón con la iconografía egipcia para saber que era el turno de “Powerslave”, y fue en este tema que empezamos a fijarnos más en Simon Dawson y sus golpes de baquetas, que, a decir verdad, no alcanza el nivel de Nicko ni mucho menos el de Clive en los temas de la Doncella; para “British Lion” está perfecto, pero para Maiden?...uuuf!.

Llega “Two Minutes To Midnight” y el coro vuelve a poner a prueba los pulmones de todos los que estábamos allí; después vendría una especie de apología hablada de Dickinson entre el agua, el pisco, el whisky y el albatros, para dar comienzo a la obra maestra de “The Rime Of The Ancient Mariner”, en lo personal, uno de los mejores temas de la carera de Maiden. En “Run To The Hills” nos regalan en el coro el nombre de su Worl Tour, y que todos y cada uno de los asistentes esa noche, coreo a más no poder. En este tema, volveríamos a ver una bengala encendida y la molestia de Dickinson nuevamente; pero también volveríamos a ver lo débil de su baterista en un tema que debiera brillar los redobles, lo que hizo poner fuera de ritmo al resto de la banda. Cabe mencionar que los golpes de baqueta en el disco “The Number Of The Beast”, son increíbles!, y que a decir verdad, ni Nicko pudo superar al gran Clive, en los redobles de “The Prisioner” por ejemplo…
“Seven Son Of A Seven Son”, esa obra maestra del disco del mismo nombre, y su luz dramática en la interpretación de Dickinsn no hace más que dejar en alto toda expectativa que se tenía de esta nueva venida de la Doncella, y así se sintió cuando los primeros acordes de “The Trooper” se apoderó de coliseo de Ñuñoa. La típica vestimenta de Dickinson haciendo flamear la bandera Britanica enloqueció al respetable; pero esa locura llega al límite cuando fue la mismísima bandera chilena la que empezó a mover y hacerla flamear. …Apenas sonó los primeros acordes de “Hallowed Be Thy Name”, otro amado, épico y clásico de la banda, miré a mi hija y juntos abrazados empezamos a saltar, fue mi manera de decirle: “Gracias hija por estar conmigo esta noche”. Sabíamos que ya quedaba poco, también lo sabía el público que en este tema, mando a la mierda a Dickinson y prendió bengalas en Cancha, Andes y Galeria. El cierre llegaría con “Iron Maiden”, el himno homónimo que sirvió para una vez más ver a Eddie en el escenario, pero también en 3D como telón de fondo, como queriendo escapar y meterse entre el público chileno.

Se despiden y se apagan las luces, pero nadie hizo caso a eso; lo que vendría, todos lo sabíamos, y estábamos preparados para aquello…

El sonido de viejos bombarderos de la Segunda Guerra Mundial parecieran surcar los cielos de la capital Chilena, y la arenga de Winston Churchill a los soldados británicos no demora en llegar; “Aces High” detona y nos vuelve a la locura que había estado interrumpida hasta comenzar el bis. Creo que “Feark Of The Dark” la esperábamos todos!, no tengo recuerdos de cuando se transformó en otro himno de la banda. El coro que hacemos las 60 mil almas allí reunidas, sale desde las entrañas, ni siquiera son palabras, si no un al unísono “Ooooooooh, Oooooh, oooooh”, sumado a la teatralidad que la banda le ha puesto al tema, con un Dickinson de capa, gorro y lampara recitando las primeras estrofas con una enorme luna detrás, pone a cualquier en modo hipnosis. Bien merecido tiene el titulo de “himno” este pedazo de tema… “Wasted Years” y la pésima coordinación en el comienzo (Smith baja la velocidad del tema y Dawson no sigue el ritmo) transforma de igual manera en una fiesta el Nacional, nuevamente abrazo a mi hija mientras con puño en alto cantaba en un inglés algo “chamulleado”, recordando mis 15 años y ese viejo y añorado año de 1986…

La despedida fue un “Nos vemos mañana” y unas puteadas a los de las bengalas. Las luces se encienden y la aventura que había comenzado hace mas de un año atrás, al comprar las entradas, había terminado…Al día siguiente, la Doncella volverá a la carga en el Estadio Nacional, mientras que Yo, volaba de regreso a mi ciudad junto a mi hija…Up The Irons!